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PRODUCTO

El porcelánico es un material cerámico de muy baja absorción de agua (menor al 0’5%), lo cual le confiere la propiedad de ser resistente a las heladas, por lo que es el material más recomendado para colocación en exteriores. Además, tiene características de dureza y resistencia que lo hacen superior a otros tipos de productos cerámicos.

La cerámica está compuesta por materiales naturales, y hay muchas variables en el proceso productivo que pueden afectar al producto final, tanto en tono como en calibre (tamaño). Por ese motivo, se tonifican y calibran los productos, con el fin de garantizar a los clientes la uniformidad del producto que reciba.

Este hecho puede deberse a dos motivos:

  • Por una parte, la cerámica está compuesta por materiales naturales, y hay muchas variables en el proceso productivo que pueden afectar al producto final. Pequeñas variaciones en las materias primas, la composición o los parámetros de fabricación pueden provocar pequeñas diferencias de color. Por este motivo, se tonifican nuestros productos.
  • Por otra parte, algunos de nuestros productos tienen una destonificación fuerte, con el objetivo de parecerse lo más posible a los productos naturales a los que imitan (madera, piedra, barro…). En estos casos, no es recomendable comparar el producto pieza a pieza, sino que debe realizarse un panel con varias piezas para observar el efecto de la destonificación. El nivel de destonificación de cada modelo está identificado en nuestro catálogo.

El tono de los rodapiés no debe comprarse con el tono de la base en el mismo plano, es decir, una al lado del otro. Son materiales que están diseñados para colocarse en ángulo de 90° uno respecto al otro. El cambio de ángulo hace que la luz provoque un cambio en la tonalidad. Para compararlos bien, deberían observarse tal como van a estar colocados en el futuro, es decir, la base en el suelo y el rodapié apoyado en la pared.

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NORMATIVA

Sí existe normativa aplicable a las baldosas cerámicas. En concreto, la Norma UNE-EN-ISO 14411 define la clasificación, las características y los requisitos que debe cumplir está tipología de producto. Además, existe normativa específica para cada una de las características técnicas que deben cumplir, así como los ensayos tipificados para su obtención. GAYAFORES cumple con todos los requisitos, pero de modo que nuestros rangos de aceptación son mucho más estrictos que los establecidos por la Normativa, para garantizar la satisfacción de los clientes con nuestro producto.

No deberían gestionarse reclamaciones por material ya colocado. Por una parte, es responsabilidad del colocador la revisión del material previamente a su colocación. Además, muchas de las reclamaciones sobre material colocado suelen deberse a una incorrecta colocación, uso, limpieza o mantenimiento. Sólo deberían aceptarse aquellas reclamaciones en que el defecto se debe a un problema del material que no aparece hasta transcurrido un tiempo. Este hecho se recoge en todas las cajas de nuestros productos.

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COLOCACIÓN

Los productos de porcelánico (Grupo BIa) se caracterizan por tener una muy baja absorción de agua. Por este motivo, no es válido cualquier tipo de material de agarre para esta clase de productos. Los materiales de agarre recomendados deben tener adherencia química. Por ello debe utilizarse adhesivo cementoso (cemento cola) tipo C2 como mínimo, pudiéndose utilizar materiales de agarre de mejores prestaciones (tipo D o R). En ningún caso la colocación debe realizarse mediante métodos tradicionales de mortero y arena. A continuación, se presenta un enlace a un documento muy completo sobre materiales de agarre:

El porcelánico (grupo de absorción BIa) se caracteriza por tener una elevada resistencia y dureza, por lo que deben tenerse algunas consideraciones. Este material puede cortarse con una cortadora cerámica tradicinal en seco (“rubí”), pero seleccionando un rodel adecuado para este tipo de producto. En concreto, para porcelánico deben utilizarse los siguientes rodeles de la marca Rubí: TM-TX01992, TM-TX01959 y TZ-TX 01900. También puede cortarse sin problema utilizando una sierra radial o por corte con agua.

A continuación, se presenta un video del proveedor habitual de equipos de corte, con un equipo preparado para el corte de porcelánico:

En cuanto a la elección del producto, lo ideal es elegir materiales de baja absorción de agua. En ese caso, nuestros productos de porcelánico son perfectos. Además, debe colocarse el producto adecuadamente, con el material de agarre adecuado y colocación en capa fina. Y sobre todo, en zonas húmedas tiene un papel fundamental el material de rejunte, ya que debe tener una elevada impermeabilidad; por ello, deben elegirse materiales de rejunte de tipo cementoso mejorado (CG2(W)) o de resinas reactivas (RG).

La colocación “a pegotes”, también llamada “a la valenciana”, es una técnica poco recomendada hoy en día. Sólo es aún útil para materiales porosos, con alta absorción de agua. Sin embargo, es del todo desaconsejable para los materiales actuales, especialmente para porcelánicos y formatos grandes. La técnica recomendada es la de colocación “en capa fina”, aplicando el material de agarre con una llana dentada.

  1. En cuanto al producto, debe seleccionarse siempre porcelánico, por su baja absorción de agua. Además, debe tener una resistencia al deslizamiento adecuada.
  2. Colocación en capa fina con el material de agarre adecuado.
  3. Importante utilizar juntas de dilatación, y material de rejunte adecuado, a ser posible con elevada impermeabilidad.
  4. Pendientes adecuadas para la evacuación de agua.

Tal como indicamos en nuestras cajas y en nuestro catálogo, los materiales largos, tipo tablilla, deben trabarse un 15%. Esta recomendación permite minimizar el efecto de la planitud de las piezas que pueden tener este tipo de productos y asegurar un acabado óptimo tras la colocación.

No debe colocarse material cerámico sin junta, ya que estas juntas tienen una triple función:

  1. Absorber las tensiones de compresión y tracción que se pueden producir.
  2. Evitar problemas de humedades, por difusión del vapor desde los estratos inferiores.
  3. Absorber desviaciones dimensionales (de longitud y anchura) de las baldosas.

La anchura de la junta de colocación se deberá elegir en función del tipo y formato de la baldosa, sus tolerancias dimensionales, tipo de soporte,… De acuerdo con estas consideraciones, las recomendaciones son las siguientes:

  • Se recomienda una junta entre 1,5 y 3 mm para materiales con muy poca variación dimensional, como pueden ser los productos rectificados.
  • Se recomienda una junta entre 3 y 5 mm para formatos grandes sobre soportes estables.
  • Se recomienda junta de 5 mm o más para materiales con poca regularidad dimensional, soportes inestables,…
  • No se debe colocar el material cerámico sin junta o “a testa”.
  • Además de las consideraciones puramente técnicas, también son importantes las estéticas, de modo que por este motivo puede usarse una junta superior a la técnicamente recomendada, con el objetivo de tener un mejor acabado.

Puede obtener más información en el siguiente documento (página 42):

Es muy importante hacer una buena elección del material de rejunte, con el objetivo de que cumpla sus funciones (absorber tensiones, resistencia, durabilidad, aislamiento,…). En general, se desaconseja el uso de la “lechada de yeso”, ya que no cumple con estas funciones. Deben utilizarse materiales cementosos (Tipo CG) o resinosos (Tipo R). A continuación, se dispone de un enlace a una página especializada en este tema, con el fin de realizar la elección adecuada según su finalidad (página 45):

Actualmente, existen materiales de rejunte de variadas tonalidades. A la hora de elegir el color de dicho material, se deberán tener en cuenta aspectos estéticos (combinación de colores, continuidad de tono,…); pero también hay que considerar temas técnicos, como pueden ser la limpieza (un rejunte oscuro con un producto claro puede llegar a ensuciarlo).

Además de las juntas de colocación, es necesario dejar juntas de movimiento en la colocación (estructuales, perimetrales y de dilatacion), tanto en suelos como en paredes . Su objetivo es absorber las tensiones de todos los elementos implicados en la colocación, ya que en este sistema se incluyen el material cerámico, el material de agarre y el soporte. Todos estos elementos y sus interacciones pueden sufrir variaciones, ya sea por movimientos estructurales, cambios de temperatura y/o humedad,…
Por tanto, a la hora de colocar material cerámico, es necesario tener en cuenta este tipo de juntas, tanto estructurales como perimetrales.
Como regla general, se deben colocar juntas de movimiento cada 16-25 m2 en exteriores o 25-40 m2 en interiores. No obstante, existen muchos factores arquitectónicos (tamaño de la baldosa, forma de la estancia, factores adicionales como suelo radiante o insolación directa,…), que pueden modifiar esos criterios generales, para los que hará falta el estudio por parte de un técnico cualificado.

Puede obtener más información en el siguiente documento (página 52):

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RECOMENDACIONES

El porcelánico, debido a sus características técnicas, es el tipo de material más versátil, de modo que puede colocarse en paredes y suelos, interiores y exteriores, siempre siguiendo las directrices de colocación adecuadas.

No es en absoluto recomendable. Suelen ser materiales con una textura específica para asegurar un antideslizamiento adecuado, lo cual puede dificultar su mantenimiento y limpieza habituales en el interior de la vivienda.

Puede utilizarse el porcelánico para colocarse en el interior de las piscinas. Tan solo se debe tener precaución con los productos de limpieza que se utilicen, ya que algunos son muy agresivos (como el salfumán) y pueden llegar a dañar el esmalte de la baldosa.

También puede usarse sin problema material porcelánico en todo el entorno de la piscina, siendo en este caso fundamental elegir un producto con resistencia al deslizamiento adecuada, clase C3 según el Código Técnico de Edificación (CTE).

Los suelos de cerámica son ideales para su uso con calefacción por suelo radiante. Su masa térmica y alta conductividad resultan en un suelo que proporciona calor radiante rápidamente y además retienen bien el calor, haciendo que el sistema sea altamente reactivo y eficiente.
La elección de suelo de cerámica con calefacción por suelo radiante consigue que las habitaciones tengan calefacción suave y uniforme, de modo que el suelo de cerámica se transforma en una superficie acogedora y confortable.
El calor radiante de la calefacción en el suelo no seca el aire como muchos sistemas convencionales y no se moverá polvo alrededor que pueda promover reacciones alérgicas.

Los mosaicos mantienen las características técnicas de las baldosas base de las que proceden. Por ello, no existe inconveniente en colocarlos como pavimento. Sin embargo, se debe tener especial precaución para realizar una correcta colocación de este tipo de materiales.

No existe inconveniente en colocar producto cerámico porcelánico en la zona exterior de cualquier chimenea o barbacoa. Sin embargo, no debe utilizarse en el interior de la misma, donde es más recomendable usar materiales refractarios.

Para un garaje se recomiendan materiales de alta resistencia mecánica, como puede ser el porcelánico, aunque también es crítica su correcta colocación.

Además, se recomienda que se elijan productos de fácil limpieza, tanto por tonalidad como por textura.

Recomendamos elijan modelos lo menos claros posible, ya que en estos se verían más las marcas dejadas por los neumáticos.

Les recordamos que es imprescindible una correcta colocación sin huecos debajo de las piezas, siendo necesaria la colocación con un cemento cola tipo C2 y colocación con doble encolado.

Los materiales con relieves suelen estar recomendados para colocación como revestimiento de paredes (grupo de colocación W), ya que pueden suponer problemas a la hora de caminar por encima de ellos en caso de colocarse en el suelo. Además, las crestas de estos relieves sufrirán un mayor desgaste que las partes bajas. Por lo tanto, no es recomendable la colocación de baldosas con relieve en el suelo.

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USO Y MANTENIMIENTO

Es habitual que los problemas de suciedad y de dificultad de limpieza vengan provocados por una incorrecta limpieza de final de obra, y concretamente con la existencia de restos de material de rejuntar que al “limpiar” distribuimos uniformemente por toda la superficie. Lo que ocurre es que se queda una fina película de estos materiales de rejuntar o de agarre, prácticamerte inapreciable, que lo que hacen es retener la suciedad.

Por lo tanto, cuando ocurre esto es necesario realizar una “limpieza de final de obra” a fondo , eliminando estos restos mediante el uso de productos de limpieza específicos desincrustantes o “quitacementos”, siempre de proveedores de prestigio y cumpliendo escrupolosamente las recomendaciones de uso de los mismos.

Buena parte de los restos de material de agarre o de rejunte que deban limpiarse tras una obra, pueden retirarse con agua, ayudándose de una fregona o trapo. Sin embargo, hay restos de material que pueden resultar más difíciles de limpiar, ya sea por su propia naturaleza o porque queden incrustados en el relieve propio de las baldosas. Para esta limpieza, no usar salfumán. Se recomienda el uso de productos específicos, tales como el que les proponemos a continuación:

Para la limpieza diaria de las baldosas, utilizar únicamente agua caliente y un detergente de uso doméstico o amoníaco diluido. No utilice productos agresivos ni productos que contengan ácidos, especialmente salfumán o ácido fluorhídrico.

El porcelánico (grupo de absorción BIa) se caracteriza por tener una elevada resistencia y dureza. A la hora de tratar de hacer un agujero, debe utilizarse una broca específica para este tipo de materiales, y un taladro de una potencia adecuada y a las revoluciones indicadas por el fabricante de la broca. Además, se recomienda dar un pequeño golpe con un clavo en el punto que se desea taladrar para “romper” la superficie vítrea de la baldosa. Se recomienda usar taladros eléctricos sin modo percutor. A continuación, se presentan ejemplos de brocas para porcelánico:

Una vez dañada la superficie de las baldosas cerámicas no existe ninguna técnica fiable de reparación. La mejor recomendación que se puede dar es la sustitución de la pieza afectada.

Las baldosas cerámicas no deben pulirse. Esta técnica es adecuada para otro tipo de materiales, tales como piedra natural o terrazo.

Las manchas blanquecinas en el suelo suelen aparecer por la cal que contiene el agua. Para su eliminación hay varios productos que pueden usarse, desde un anti-cal comercial, hasta productos como el vinagre o el limón. El efecto de uno u otro dependerá de la cantidad de cal acumulada.

Al finalizar la obra de colocación y rejunte de la cerámica es habitual que quede una fina película de estos materiales de rejuntar o de agarre, prácticamente inapreciable, que suele retener la suciedad. Cuando esto ocurre es necesario realizar una “limpieza de final de obra” a fondo , eliminando estos restos con la técnica adecuada.

Buena parte de los restos de material de agarre o de rejunte que deban limpiarse tras una obra pueden retirarse con agua, ayudándose de una fregona o trapo. Sin embargo, hay restos de material que pueden resultar más difíciles de limpiar, ya sea por su propia naturaleza o porque queden incrustados en el relieve propio de las baldosas. Para esta limpieza, no se recomienda usar salfumán, sino productos específicos, desincrustantes o quitacementos, siempre de proveedores fiables, y cumpliendo escrupulosamente las recomendaciones de uso de los mismos.

A continuación, presentamos un ejemplo de este tipo de productos:

gayafores FAQs

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